Como su nombre lo indica, los abridores de latas manuales requieren un esfuerzo humano para funcionar. Hay modelos de una sola hoja, con o sin un pomo dentado. Sin embargo, los modelos más comunes son aquellos con dos ruedas moleteadas, una afilada y la otra dentada. Estos tienen la ventaja de no dejar bordes afilados. Para usarlos, simplemente colóquelos en la lata que se va a abrir, gírelos y listo.